La temporada de fiestas de fin de año es el escenario ideal para demostrar, por medio de algún regalo, todo lo que sentimos por una persona: los momentos compartidos durante los 365 días transcurridos, el apoyo incondicional y el amor. Por supuesto, elegir un obsequio no es tarea fácil y menos si se trata de algún detalle que acompañará a esa persona especial en su día a día. Cuando hablamos de joyería, el obsequio se convierte en una sorpresa excepcional, por ello, elegir la joya y pieza correcta debe ir en sintonía con la personalidad de quien lo portará.

EL REGALO IDEAL PARA LA MUJER DE NEGOCIOS

Fantina

Las piezas contundentes y sin pretensiones se expresan en diseños minimalistas: simples pero poderosos. Para impactar a la mujer de negocios, basta con una elegante joya diseñada por medio de curvas. El oro rosa y blanco serán los mejores aliados.

PARA LA MUJER ROMÁNTICA

Nudo

Amante de las formas delicadas y tonalidades suaves, las joyas decoradas y embellecidas con piedras preciosas en colores pastel son el regalo perfecto. Los anillos encajan perfectamente con su personalidad, pues aportan ese detalle sutil pero que siempre está presente. Un obsequio sin precedentes que rinde homenaje a la singularidad de la mujer.

DECISIVA Y FUERTE

Sabbia

La joyería contemporánea se permite inspirarse en formas de la naturaleza, incluso, hasta en texturas inimaginables como las rocas. Para la mujer sin miedo a nada, las formas más complejas son las que van con su personalidad. La mezcla ecléctica de materiales y piedras preciosas es, sin duda, una de las cualidades de la mujer libre, fuerte y poderosa.

EL DETALLE PERFECTO PARA LA MUJER TRENDY

Catene

Para aquella mujer especial y amante de las tendencias del momento, las elecciones en joyería pueden resultar menos complejas. Para esta temporada, las joyas evocan una de las formas tradicionales: la cadena. Estas regresan con fuerza en una versión moderna, refinada y femenina.

AMANTE DE LA ELEGANCIA

Icónica

El oro es, por excelencia, el metal precioso que ha forjado las joyas más bellas desde tiempos remotos. Este legado continúa y, por ello, resulta un regalo magnífico en formas clásicas como una cadena, un brazalete o un anillo con engastes.