La moda y el estilo son una decisión personal que se forma a lo largo de la vida y se va definiendo a través de experiencias, oportunidades y referentes que marcan a cada generación. Sin embargo, la verdad ineludible es que el consumo y la producción de ropa tienen importantes consecuencias ambientales.

Según datos de la ONUla industria de la moda es la segunda más contaminante en todo el mundo después del petróleo. Los principales problemas durante el desarrollo de estos productos son el consumo y contaminación del agua, el uso de productos químicos y la acumulación de desechos. Cada año, en la industria textil se utilizan 93.000 millones de metros cúbicos de agua y se arrojan al mar anualmente medio millón de toneladas de microfibra, lo equivalente a tres millones de barriles de petróleo.

Por esto, la ropa más sustentable y que menos contamina es, sin duda, la que ya existe. La ropa vintage nos permite vestir con estilo, exhibir prendas de calidad, adquirirlas a buen precio y lo más importante, contribuir al cuidado del planeta.

 
 

Además de reutilizar y reciclar al dar una segunda oportunidad a las prendas, la moda sostenible promueve un consumo consciente y diferente que se convirtió en tendencia. De acuerdo con Pinterest, la plataforma de inspiración clave en la industria de la moda, las búsquedas de ropa vintage y sostenible han aumentado recientemente**

Es hora de considerar las prendas vintage, que harán nuestro closet más sostenible y circular, ya que la moda de décadas anteriores siempre vuelve para inspirar la evolución de la industria y el estilo personal, y permite a los aficionados al vintage encontrar prendas originales y únicas, que además ayudan a cuidar el medio ambiente.